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Amelié tiene un ángel o dos o más

Lo digo con conocimiento de causa.

Sucede que tuvo una crisis, pero no una cualquiera de esas mensuales,
sino una de esas que ni metiendo la mano entre lentejas
ni contando orgasmos propios y ajenos,
me refiero a una crisis monumental que ni con alcohol de quemar se va.

Y el mismo día que tocó fondo
se levantó con los ojos hinchados,
desayunó con las chicas, y TACHAAAAAN:
recibió la llamada del millón,
y una voz amiga le dijo: ahora o ahora.
A lo que la pequeña Amelié respondió : !! YA !!

Dicho y hecho, maleta en mano otra vez,
caminito de espejos nuevos.











Y alehop :
Amelié convertida en "cariátide" de un museo.

Amelié y otros menesteres

Dado que el trabajo escasea
la pequeña Amelié ha decidido dedicarse a otros menesteres,
entre contrato y contrato.
Ahora le da por ir de compras sin comprar ropa,
solo poesía por un par de euros,
y pendientes sin pasar por caja.
Poesía en un sex shop
y pendientes de plata.

Ahora le da por querer querer.
Y en ocasiones, se le da de perlas.
 

Amelié sin partes de baja

¿Acaso pensábais que iba a desaparecer por una baja laboral de nada?
No señoritos,no. Aquí esta de nuevo la pequeña Amelie,
con las alas engrasadas
y las maletas preparadas.
Otra vez, si.
Importándole un rábano que un entrevistador
cuestione la brevedad de sus últimos contratos.


Se pasa la vida con el equipaje de mano en la mano.
Por si acaso.
Empeñándose en alzar el vuelo una vez más.


Esta vez hasta Extremadura, para empezar.
Hacía las cerezas que ya no cuelgan del Jerte.
Hacía rutas no tan salvajes.
Después ya se verá.

(Otros nidos habrá por la meseta castellana).



Amelié está de baja

La meseta y el resto de carreteras
tendrán que esperar un tiempo,
porque la pequeña Amelié esta de baja.
De baja laboral, me refiero.
De moral alta, al parecer, temporalmente.
Las únicas excursiones tendrán como destino
salas con batasblancas, o verdescoloresperanza.
La verdad, no es un mal mayor.


Quiso viajar tanto que se pasó de la raya. 
Al menos, eso piensa.
Y algunas maletas entran en coma, mientras otras recuperan el aliento.
Camisetas de manga corta
latiendo al ritmo de la primavera.
pum pum,  pum pum, PUM PUM.

Amelie también se va

A coger trenes que se retrasan diez dias y una hora,
a montar en autobuses que atraviesen la meseta.
La pequeña Amelie está eufórica
por robar toallas en cada hotel que duerma,
y salir, junto al gnomo,en todas las fotos.
Ahora es cuando empieza el viaje,
(hacía dónde no se sabe)

Amelie y los fantasmas

Y pasan los días, como pasan las horas
en estas noches viscosas de insomnio.

Mientras el colchón de Amelie se transforma
en una tabla dura y rugosa,
la habitación se queda fría
porque los fantasmas entran haciendo cola.

Madame Bovary es la primera, y encima se atreve a hacerlo
envuelta en un abrigo verde de pixeles, le sigue Dickens, enamorado de ella,
aunque la dama no lo sepa, a continuación un descerebrado entra en escena,
quiero decir, un caballero sin cabeza. Éste es quien más la inquieta, ¿por qué?
porque le oye aunque sus labios no se muevan. Y continúa la lista de extrañas apariencias...
con una mujer esbelta y con coletas, y la lengua muy negra.
Para más inri Amelie, alérgica  a determinados animales, comprueba que se cuelan
gatos y perros con varias cabezas. Dios, y los que quedan en la puerta.


Ante tanta afluencia y tan poco sueño no le queda otra que preparar valerianas
a diestro y siniestro porque esto tiene tela...

Amelié está en paro

Desearía poner cafés a primera hora de la mañana
o chocolates con bizcochos por las tardes.
Sonreir a quien tirita de tristeza
o colocar sal junto al carajillo y la cuchara
del aquel que desprecie la esperanza.

Mientras busca y espera, recuerda como hace unos años
tenía la manía de escribir cuentos, historietas varias,
tomando como hilo conductor los títulos de las canciones de un disco cualquiera.
Hace tiempo que no lo hace..
La pequeña Amelié os propone un juego.

¿Y si cada uno de los que os asomais a esta pequeña ventanuca de locuras varias
le enviarais algun título que os guste mucho  o tan solo una palabra?
Venga va!
Ya sabeis, quien no se atreva a intervenir en comentarios puede hacerlo a través del correo.
Y a ver que sale...
La recepción de lluvia de ideas se abreeeee..... YA!!

Amelié matando dinosaurios con tirachinas

Amelie tenía alguna que otra duda
pero tras su paso por la oficina de trabajo temporal
NINGUNA.
No es posible tanta incompetencia junta.
No permitirá que la tomen el pelo
después de llevar currando desde los 16 años.
Qué pereza vivir con tanta niebla
y tanto inepto alrededor joder.

Se había propuesto sonreir
después de una triste nochevieja
después de empezar el año el dia 6
sin cobrar sin currar sin él.
Y ahora, resulta que solo la gustaría
clavar astillas entre las uñas de los dedos
de las estúpidas niñas
que juegan a ser barbies oficinistas.
Ni que las pidiera la bolsa o la vida.
¡¡¡¡¡¡ Amelié solo quería su certificado de empresa !!!!!!!!

De haber sabido que la tocaría lidiar con tanto animal de bellota
se hubiera formado como veterinaria, fijo!

(En principio,
Amelié estaba pensada para aparecer en escena
cada tres o cuatro entradas,
dadas las ciscunstancias actuales
me obliga a sacarla a pasear con cada cena,
disculpen su egocentrismo
Gracias.)

Amelié underground

No hay cartas en el buzón,
ni nóminas ni extras
en la cuenta bancaria.
Pero hay libros.
Libros que alimentan el espíritu,
como las "aventuras subterráneas"
de Lewis Carroll.

Libros parlantes que huelen a Vane.
Libros que no puede comprar
ni siquiera ya se atreve a robar.
Pero ahí están.

Amelié tendrá que conformarse
con esas páginas ilustradas,
con aventuras prestadas,
con acariciar las legumbres,
porque a este paso ni probárlas.

(Debería montar su propia chocolaterie ¿verdad?)

Amelié monta en la Noria

Y se olvida de pagar el ticket
porque tiene la cartera vacía,
eso sí, a cambio,
se compromete a engrasar todas las tuercas
que sean necesarias.

Se monta en una de las cestas
y... alehop!!
Crece su optimismo a medida que asciende.
Porque aunque no remuneradas, tiene vacaciones,
porque pasa frío por las calles, no en una nave,
porque hay música brsileña en los bares castellanos,
porque huele a viaje sin salir de casa,
porque para todo hay segundas oportunidades.



Amelié, la ciclotímica, os desea
FELIZ SALIDA Y ENTRADA.

Amelie contra los uniformes que la castran

Después de casi dos meses
Amélie ha pasado ya  por las cinco fases que suelen darse durante el duelo.
Negación y aislamiento
(yo aquí no me quedo ni con pegamento y paso de salir y hablar sobre ello)
Ira
(como la Milangustias se vuelva a dirigir a mí, la meto en la destructora de papel y fuera)
Depresión 
 (¿por qué diablos lo veo todo tan jodidamente negro?,
y haz el favor de quererme más cuando menos lo merezca, por Dios y la Virgen)
Negociacion
(Esto es lo que hay hermosa, al menos de momento,si sigo aquí , no me pidas más loca)
Aceptacion
(De acuerdo, esto se alarga, me pondré el maldito uniforme, lo mismo hasta ligo con un ciego)

Amélie, casi casi, hubiera preferido incluso un pijama de rayas, y eso que no soportaría
acordarse todos los santos días de la II guerra mundial
(y lo pongo en minúsculas porque no se merece más)
pero es que su uniforme también roza lo macabro.

Y digo yo ¿pero quién coño elige semejante tejido?
¿Tan axesuado color de camisa?
¿Y ese modelo de pantalón de cintura rozatetas como si se tratara de una faja reductora?
¿les parecerá poco lo que se adelgaza archivando?
 En fin.
La pequeña Amélie accede a ponérselo
hoy que aún le dura el whisky en la sangre.
Y se ve hasta mona
(pero de circo claro).

Amelie enferma por momentos


Síntomas:
palpitación en el pecho de camino al archivo,
tendencia a positivizar 2500 historias clínicas,
y ,en raras ocasiones, acatación de las normas.

Diagnóstico:
Cuadro compatible con posible Síndroma de Estocolmo-
Y no me refiero a la añoranza de un país que ni siquiera conoce,
sino a esa complicidad que se crea entre víctima y verdugo.
Puede darse entre miembros de una familia, entre amigos,
incluso en el lugar de trabajo, por muy asqueroso que sea.
Este puede ser el caso.
En ocasiones, provoca excitación.

Tratamiento :
Contacto directo con el sol.
En caso de niebla: paseos junto al río.
Y té, muchos tés, y cervezas.
O vino rosado Vegaverde
o martinis a deshoras
o un polvo más de vez en cuando.

Amelie no se calla

ni debajo del agua, señores.
Defecto que en ocasiones si disfraza de osadía.
Ya replicaba en la EGB, contra las injusticias,
como para no hacerlo ahora
con 30 tacos y alguna cana.
Y si hay que sacar la capa, se saca,
pero para torear las inclemencias del temporal,
no para volar como los superhérores falsos.
Sacará su capa para envolver toda la mierda
y enterrarla lejos, muy lejos.

Y si hay que guardar la bata, se guarda
y a comer patatas, coño.
Eso, antes que poner el culo mirando a Cuenca.
(Salvo madres coraje, porque están echas de otra pasta)
Y no es que Amelie deteste Cuenca, 
pero intuyo que prefiere viajar de frente
para saborear el paisaje.



"La resignación es un suicidio cotidinano"
Honoré de Balzac

Amelie escribe supercomics de mierda

Hay eses que no me gustan.
Y yo trabajo para una de ellas.
No son las S.S, gracias al cielo,
pero en ocasiones apestan tanto
como ellas hace años.
"Este es un post para convertir la mierda en azúcar, como haría Amelié"

Érase una vez un superhombre
que en vez de ayudar, aplastaba.
Tenía un jefe con un supercerebro
donde no se podía plantar ni patatas.
Éste, a su vez, tenía alguna que otra supersecretaria,
a quien le molaba sentir el látigo en sus nalgas.
Y entre toda esta supermierda
estaban los que archivaban,
que de tarde en tarde
entre las estanterías
se mataban.
Y colorín colorado
este no-cómic (porque dibujo como el culo)
no se ha acabado.

En próximas entregas...
"Amelié sacará sus armas (o no)"