El de San Martín.
Adelantado a su tiempo.
Que no es que las nubes hayan dejado de toser
sino que el sol se niega a desaparecer.
Que los metereólogos
no lo creen, pero yo sí,
que para eso soy de pueblo.
Y hoy huele de nuevo
a resina caliente
a membrillos excitados
a leña ardiendo.
Hoy me huele todo a tí,
aunque estes lejos.
