Volar sin alas

Quiero volver a ser ella.
Cerraré los ojos con fuerza.
Imagino que saco a pasear
esas maletas que esperan.
Proyecto una habitación nueva.
Blanca.
Muy blanca.
Quiero echaros de menos.
Extrañarlos, necesitarlos.
(Aunque ya lo este haciendo.)
Me pierdo en sus calles
arriba y abajo.
Huelo hasta las piedras,
no pierdo detalle.
Volar sin alas.
Porque llevo colgado
un corazón salvaje.
Y me escuchan los patos
cuando estoy sola.





















Caterina se va a Roma,
y yo con la imaginación
al lugar donde quiera.


"...La palabras y la mirada
y el agua y la música
se agolpan
en la boca misma del pensamiento
que arde
como el deseo de llegar
a no sabes dónde
y todo se vuelve
otra vez un balbuceo
como si fueses un niño
que habita en un hombre
que habita en un sueño
que habita en ningún sitio..."

Manuel Sierra. Paisaje alrededor

3 comentarios:

Don GioBatta dijo...

Somos concebidos para volar, según el deseo de nuestros corazones.

Un gusto haber pasado por aquí.

NubOsidad VaRiable dijo...

El gusto es mío.

Elchiado dijo...

Volveré con el tiempo que ahora no tengo. Un besito